Hola blogueros, veo que hoy el blog ha estado muy animado, me alegro.
Hoy no he tenido mucho tiempo, así que os doy vía libre para que vosotros mismos habléis de los problemas que se os pasen por la cabeza, el primero, tiene permiso para dar un tema del que polemizar.
Siento no poder escribir mucho, pero mi padre no va a estar aquí hoy, así que tengo una excusa y poco tiempo ¿Qué más necesito? Además ya he estado escribiendo otra cosilla que estoy escribiendo por ahí (¿recordáis la que estaba escribiendo el otro dia? Pues esa, es que es muy muy largo).
Mañana ya encontrare algún tema. Tengo un libro de Pablo Motos que tiene un montón de dudas existenciales de las que se puede hablar, como:
-¿Por qué cuando estamos a oscuras abrimos mas los ojos si seguimos sin ver nada?
-¿Por qué se sirven palomitas en los cines con el ruido que hacen?, ¿Por qué nadie usa los abrecartas?
- ¿Por que los chinos no entran en razón y usan de una vez los tenedores?
-¿Por qué los niños pequeños se comen todo lo que se encuentran por el suelo de la calle y luego, cuando les das la papilla, no la quieren? ¡Que cabrones ¿no?
-¿Por qué nos da asco que un cerdo se ponga a dar vueltas por el lodo y luego nosotros vamos a un spa y nos damos un baño de barro y es lo mas?
…Y otras tantas. ¿Verdad que son buenas? Pues unas setenta páginas llenas de dudas existenciales tan buenas como estas.
Bueno, os dejo otro de mis dibujos, espero que os guste.
¿Por qué los hombres y las mujeres nos llevamos tan mal, si está claro que la madre naturaleza nos creo para juntarnos?
Uno, puede ver que desde pequeños, los niños piensan que las niñas son tontas cursis y las niñas que los niños son bobos y brutos. Tiempo después, se sigue pensando lo mismo, pero ocurre algo nuevo. A las mujeres, que desde pequeñas siempre han estado pensando en su gran amor, los hijos que tendrán, como será su boda… , les empiezan a interesar los hombres, y bueno, a los chicos les empieza a funcionar el cacharrito que tienen en los pantalones y que hasta ahora solo les había servido para mear, y empiezan a sentirse atraídos hacia las mujeres (eso no quiere decir que todos seamos como unos monos en celo, a mi por ejemplo el amor me parece una cosa muy bonita). Supongo que a las mujeres les pasara algo parecido, pero con el rollo ese del que he hablado, del que parece que solo les importa el amor, pues lo llevan de una forma más digna. Por culpa de esto, da la impresión de que, como he dicho antes, los hombres somos como unos monos en celo.
Bueno, resumiendo (que me he hecho un pequeño lio, pero aquí hay que llenar por donde sea): De pequeños nos llevamos mal, pero en cierto momento, todo cambia y empezamos a vernos con nuevos ojos. Las mujeres suelen estar de parte del amor, los hombres suelen ser mas directos (repito, he dicho “suelen”, no todos encajan en este perfil ).
La naturaleza creó a el hombre y a la mujer, no creo más variantes del ser humano, solo estamos el hombre y la mujer, así que se supone que estamos destinados los unos a los otros (es verdad que también están los homosexuales, pero de momento los dejo para no liarme más). La Madre Naturaleza, nos creo con pequeñas diferencias físicas. El hombre es mas cuadrado, la mujer más redondeada, el hombre más grande que la mujer (generalmente, porque también hay muchos canijos y mujeres enormes), al hombre le proporcionó más fuerza física y a la mujer más inteligencia (química). En este punto me tengo que parar para decir que aunque el hombre es más fuerte físicamente creo que la mujer nos gana en fortaleza en todo lo demás y que aunque la mujer es más inteligente se hacen las tontas como nadie cuando les interesa. Bueno, quizás los hombres también. ¡Yo que sé!
(Nota: Mi padre, que como siempre está leyendo por encima del hombro, me acaba de decir que me estoy metiendo en un berenjenal de cuidado y que voy a salir pelado. Así que corto y cambio que respecto al pelo ya estoy harto de verme pelón).
En fin que no sé, si estamos hechos el uno para el otro, porque nunca o casi nunca estamos de acuerdo. Hablo desde lo que veo. Los dos satélites que tengo alrededor siempre están discrepando. Hasta a la hora de comprar el pan a cada uno le gusta distinto( al final se come el me gusta a mi). Y desde luego según van ascendiendo las generaciones las cosas creo que se complican, porque los abuelos…
Bueno, espero que esto os valga para debatir hoy, y si por si fuera poco os dejo algunas dudas existenciales más que leí en un libro del Pablo Motos y si queréis me las explicáis: -¿Por qué las chicas aplauden cuando se ríen? -¿Por qué las tías cuando les ponen un plato en la mesa dicen: Mmmmmm ¡qué rico!, si todavía no lo han probado? -¿Por qué llega un momento en que a las mujeres les empiezan a gustar las perlas? -¿Por qué cuando a un hombre le cuantas que a alguien le ha pasado algo en el pito, no puede evitar poner cara de dolor y protegerse el suyo? -¿Por qué un tío, cuando va a buscar algo, abre el cajón y, antes de mirar dice: “¡no lo encuentro!”? -¿Por qué a los hombres les gusta tanto hacer chorradas, como clavar el cuchillo entre los dedos lo más rápido posible? - Y el mejor: ¿Por qué la ropa de mujer encoge en el armario?
OTRA NOTA. Salvo Arkhonomada nadie ha hecho ningún comentario sobre el video de ayer. ¿No os gustó? Pues a ver si os gusta este más.
¿Cómo están mis queridos blogueros? Después de la entrada de ayer, me he dado cuenta que tengo un circulo muy grande de convocatoria he llegado a despertar a alguno que llevaba dormido un montón de años y solo por el futbol, a ver si va a ser que esto es mucho más importante de lo que me parece a mí y aquí va a estar la clave de muchas cosas. Bueno ya volveremos a ello.
Hoy quería hablar de otro tema “los sueños” no el sueño como acto involuntario, necesario para el ser humano. Sino de los otros sueños, esos sueños que todos tenemos escondidos en los rincones de nuestro cerebro y que van saliendo poco a poco, realmente cuando están preparados para salir.
Yo siempre he tendido a soñar despierto, desde que era muy pequeño era una de las cosas que a mis cuidadores y profesores les preocupaba , que fuera capaz de evadirme cuando algo no me interesaba, y esto era bastante frecuente, aunque hoy en día sigo igual, a Dios gracias.
Cuando mis padres se reunían con ellos(con los profesores, no con los sueños), siempre era la misma cantinela, que este niño se evade, que no se centra, que está ausente, etc… menos mal que ellos nunca vieron que eso podría llegar a ser un serio problema para mí, así que aunque siempre estuvieron pendientes de esto, creo que entendieron que tampoco podía resultar tan malo para mí.
A todos ellos decirles que a pesar de todos sus intentos para que yo fuera abandonando este habito, creo que he conseguido pulirlo tanto, que para mí es el mayor escape que tengo en momentos de necesidad, y estos a veces son muchos. Soñar despierto es una experiencia a veces fantástica.
Por parte de los sueños que paso en la cama, creo que soy el único que se aburre con sus propios sueños. He tenido sueños en los que estaba todo el rato tumbado. En los que no me podía levantar. Pero quizás el sueño que más me llama la atención es en el que entran en juego las muletas. Muchas veces he soñado que iba al insti, o al hospital o a cualquier sitio y me veía con las muletas, pero en momentos determinados yo me levantaba y me ponía a andar tan normal y para nada me hacían falta las muletas. Este sueño se me repite una y otra vez. ¿Será que no quiero aceptar mi cojera? Pues no lo sé, la verdad es que en la vida normal también me voy dejando las muletas por cualquier sitio. No es la primera vez que me doy cuenta de ellas cuando ya estoy fuera del lugar donde haya estado. A veces bajo las escaleras de casa y las muletas no han bajado. Me imagino que ya sabréis el grito: “Amaaaaa, las muletas”.
Realmente me hacen falta pero no sé si será por mis sueños o por mis despistes (y volvemos al principio) pero estas cosas me pasan muy a menudo.
Tengo más sueños, pero esos me los guardo. ¡Cotillas!
Y ante la sorprendente entrada de ayer de nuestro “Claudillo” quiero dedicarle este portentoso video que gracias a Arkhonomada descubrí. ¡¡GENIAL.!!
Hola blogueros, hoy he decidido que el tema va a ser el futbol, ya que hay que meter temas un poco menos arduos y como se que para la mayoría el deporte favorito es el futbol, hoy voy a hablaros de lo que yo pienso de este deporte.
En mi caso es el juego que posiblemente menos me gusta. Bueno aunque he de ser sincero y deciros que a mí los deportes en general me gustan poco o nada (como ya os conté). No entiendo la diversión de ir dándole patadas a un balón. Lo que menos me gusta es que ya no es un juego de diversión, sino un juego de obsesión, en el que los seguidores, que están obsesionados gritan a los jugadores, a los árbitros…. No es un juego para pasar el tiempo, como debería ser, sino que es una obsesión enfermiza, pero no solo a niveles profesionales, ya que esto se lleva también a otras categorías como puede ser el futbol infantil. Los escasos partidos que he visto me han parecido espantosos , no entiendo el comportamiento de los padres, y de las madres donde lo único que importa es que tu hijo destaque por encima de los demás a cuenta de lo que esa. Día a día pelean con sus hijos por enseñarles modales, comportamientos, un saber estar y van ellos y se cargan todo eso en un solo partido, insultando, cegándose en la madre que pario al árbitro, chillando a su hijo para que eche las tripas y demuestren que son los mejores. En fin que no lo entiendo. Aunque mi padre dice que nunca he vivido el ambiente de este deporte en San Mames y que para entenderlo es necesario pasar por esa experiencia. Quizás tenga razón aunque sigo con mis dudas.
Y lo que puede suponer que tu equipo gane o pierda para hacerte feliz o desgraciado y a otros siempre les toca estar en la cuerda floja. No entiendo tampoco lo que ganan algunos futbolistas. Creo que están desorbitados sus sueldos. ¿Cuántas personas de las que van cada domingo al futbol trabajan duro todo el mes y su sueldo es igual al que ganan estos futbolistas en apenas unas horas? Algunos trabajos están infravalorados a comparación de otros. Me parece un desequilibrio total e injusto.
Es frívolo hablar de la cantidad de dinero que mueve este deporte, sobre todo en los equipos importantes donde se pagan cifras que no sé ni cuánto dinero es. Los juegos con los que venden la ilusión de cada lunes de hacerse millonario, todo el periodismo deportivo , los programas de TV, etc…. Y ya el colmo de todo esto es que los futbolistas se han convertido en modelos, que lo mismo les da por anunciar una marca de natillas que una peluquería de un amigo como he visto hoy en las noticias.
Y que me decís de los grupos estos que van a los partidos preparados para montar la bulla y todo esto tolerado por quien corresponda.
Bueno, supongo que muchos no estarán de acuerdo conmigo, todo es cuestión de opiniones, pero me parece que algunos (que entran en el perfil de admiración que he descrito, deberían preguntarse hasta que punto les gusta y hasta qué punto les obsesiona. Preguntarse hasta qué punto esta “ciego”. Bueno, como dije en mi crítica sobre Padre de Familia, espero que no os moleste, pero es mi opinión, y que conste que a mí no me parece mal que a alguien le guste el futbol mientras lo haga bien, y no se obsesione con perder o ganar hasta el punto de lo enfermizo.
La diversión, el entretenimiento está muy bien y es muy necesario, pero ¿es más importante el que nos hace reír y disfrutar que el que, gracias a él cada mañana cuando damos al grifo nos permite ver como corre el agua? ¿O que la enfermera que con su buen hacer nos hace llevar una enfermedad un poco mejor? ¿O qué…. (y así se podrían poner miles de ejemplos).
En fin, vamos a dejar este tema, que seguro que a muchos no os parecerá bien, y no quiero perder lectores por una disputa estúpida. Todos tenemos que tener aficiones, siempre que se lleve bien.
Y vamos, que si tiene que haber futbol, coño que televisen el femenino.
Mi madre no quiere fotos (de momento). Asique esta canción es para ella.
Hola a todos, siento no haber podido escribir ayer, pero estoy escribiendo una cosilla y es un pelín larga (creo que ya voy una quinta parte).
Bien, hoy quiero hablar de mi madre, hoy ella ha recibido su primera sesión de quimio. Ella es una mujer muy fuerte, pero algo así nos viene grande a cualquiera, y nos produce cierto miedo, que con el tiempo, o lo superas o te acostumbras. Espero que mi madre, al igual que yo lo pueda superar y que no le produzca miedos.
En cierto modo, me siento un pelín culpable. Muchas veces, cuando yo estaba con los efectos de la quimio, y mis padres, por ejemplo, se comían un bocadillo de jamón o una ensalada de cebolla (no os podéis imaginar lo que pueden llegar a oler), y yo les decía que apestaba el olor, y que no comiesen eso en la misma habitación que yo, ellos protestaban, y yo terminaba diciendo que ojala supieran que era lo que yo sentía. Claro, que yo solo quería que ellos entendieran lo que sentía, no que lo tuvieran que pasar.
Bueno, como hoy la protagonista de mi entrada, es mi madre, y además muchos queréis que hable, pues que hable y nos cuente lo que piensa y se le pasa por la cabeza.
Bueno está bien hablaré, hablaré pero poco y solo por esta vez y sin que sirva de precedente. Que contaros del día de hoy, nada me es ajeno, otra sala de espera, otro médico, una sala de tratamiento grande espaciosa, luminosa y con todas las necesidades cubiertas al menos esa es mi primera impresión y por supuesto siempre comparándolo con lo que conozco también, Oncología Infantil. Las esperas son las mismas que en la sexta planta, pero con una sala de espera en condiciones, con sillas para descansar, con baños donde no tienes que pegar la nariz en la puerta mientras meas.
La consulta es amplia sin sensación de agobio, el médico agradable sin prisas en las explicaciones, aunque como ya estas acostumbrada, la prisa la marcas tú. La zona de tratamiento es un lujo frente a lo que conozco, lo único que nos faltaba a todos los que estábamos allí es entretenimiento, risas, charlas, etc… la gente estamos muy metida mientras nos está entrando la droga.
El personal agradable y en algún caso conocido, de algo tiene que servir los tres años y medio que llevamos pululando por el hospital. No sé cualquier día Osakidetza con los recortes que esta haciendo, nos reclama pasta porque nos hemos pasado en el presupuesto que tienen destinado por familia.
Y el momento de la quimio pues como ya os he comentado alguno/a solo faltaba que me la metieran en mi vena y experimentar las respuestas de mi cuerpo. La primera parte no me ha hecho sentir nada especial, he dejado mi brazo a la ATS y ella ha hecho su trabajo y cuando ha acabado me ha devuelto el brazo. Para bien o para mal esa ha sido mi experiencia. No he pensado en lo que me estaban metiendo ni en lo que significa estar allí, pero como comprenderéis teniendo un héroe de carne y hueso con el que convivo y he compartido todos sus ciclos de quimio y sus experiencias en esta carrera de fondo nada me es ajeno, todo me es tan familiar que no siento la necesidad de hacerme preguntas y tampoco de obtener respuestas. Debe ser un acto de protección frente a todo esto. En cuanto a la segunda parte estoy en ello, el estomago empieza a rechazar la toxicidad.
Bueno y como he dicho al principio “hablaré, pero poco”, y creo que ya he largado mucho. Solo decir que el único protagonista de todo esto es Alejandro y que él es el espejo donde puedo mirarme para llevar esto a adelante. Que no hay nadie tan fuerte como él y que si lo hay no lo conozco, que yo sé por todo lo que ha pasado y esta pasando y siempre lo ha hecho con una valentía que a mí me deja pasmada, que esto no es pasión de madre, que es la realidad que vivo día a día con mi hijo y con otros niños oncológicos.
Besos, besos, besos y besos para todos, todos, todos y todos.
Hola blogeros: Tengo que empezar diciendo adiós a Kuliali y a Mandala… Os echaremos de menos, pasarlo bien en esos lares de las “Brañas Cántabras”, espero que todavía estéis aquí para poder leer nuestra despedida. (con música) “Adiós con el corazón, que con el alma no puedo…” (Mi padre no se sabe más) Aunque también os tengo que decir que os alimentéis a ser posible de paloma a la cazuela, plato exquisito por esa zona, porque si no veo que me voy a quedar sin blogueros.
¿Qué pasa Li? ¿Cómo es que tu estas triste? Nunca te había oído decir que estabas triste. Espero que se te pase pronto, y que todo quede en nada y que empieces otra vez a estar tan animada, como nuestra queridísima Lulú. ¡Guapa, más que guapa! Sigue así, levantando el ánimo al personal con tus comentarios y apoyos. Alkimista, gracias por volver, echaba de menos tus agradables comentarios, tu ausencia está totalmente perdonada. Sigue en busca de la esperanza, y déjala que crezca todo lo que puedas.
A otra cosa. Por favor, dejad de pedirme que me ponga a buscar en el diccionario, que me dejáis como un ignorante, y no es así (estulto significa tonto, es una de las palabras favoritas de mi padre y ya aparece escrita en este blog, creo que por los principios). Tío Paco, querido tío, y yo que te veo como un lacazán y un poco maoso. Sin embargo Txa-txi más bien me parece un poco ñaño (sí ñaño, está bien escrito) y algo onagro. ¿? Pues eso, que los dos al diccionario. Y que sepáis que la foto de hoy os la dedico a los dos, por supuesto con todo el cariño. Que no es poco. Guapos más que guapos.
Hoy, voy a hacer caso a lo que el caballero de la rosa negra me dijo en privado, voy a “largar sobre algunas cosas de el “hospital”.
Bueno, como dije que haría, empezaré a largar un poco sobre la carta que envié al gerente. He de agradecerle, que nos haya puesto mesas y algún que otro canal nuevo, pero espero que él comprenda, que todo esto no es suficiente.
Hoy quiero hablar de un punto importante: la comida hospitalaria.
Esto es lo que escribí en su día en la carta:
“La comida es “asquerosa” para los pacientes. Cuando un paciente esta una semana en el hospital la comida puede no desagradarle, pero cuando se está un año aproximadamente y además recibiendo quimioterapia (que tiene un efecto “muy especial”, revuelve las tripas, dan ganas de devolver e intensifica el olor…), hace que el olor de la comida sea aún más desagradable”.
Siempre hablando desde mi experiencia, creo que este punto, junto con el descanso de los padres, son de los más importantes que escribí. Por eso quiero que se entienda bien.
Puedo entender que el hospital de Cruces es un megahospital. Puedo entender que cocinar para tanta gente que hay hospitalizada puede ser un verdadero lio y esto supone un gran esfuerzo. Puedo entender que cada uno tenemos unos gustos distintos y los menús son los que son. Pero…
A lo que yo me refiero es que se podían hacer algunos menús infantiles para toda pediatría y sobre todo para oncología, porque de verdad os digo que no hay quien se coma la comida que nos dan. Primero porque siempre es lo mismo, cuando llevas varios ingresos ya te sabes de memoria lo que toca cada día y segundo porque son menús aburridos, aburridos. Pero esto no es lo peor.
Lo peor son las bandejas en las que viene la comida, que tendrán que ser así, por higiene, pero es que no hay quien soporte el olor que tienen. Todo concentrado.
Quiero explicaros que la quimio ya de por si produce nauseas y vómitos y te quita las ganas de comer, pero también nos intensifica los olores y los sabores. Como decía alguna bloguera (y ahora no quiero poner su nombre) no os podéis ni imaginar lo que nos puede apetecer en ciertos momentos con la medicación. Desgraciadamente es así. Los padres suben y bajan a comprar los “caprichos” que en esos momentos nos apetecen, para luego igual no poderlos ni tragar. Y es que la quimio es mucha quimio y eso quienes hacen los menús deberían saberlo. A veces un poco de chocolate para merendar, o un trozo de la peor pizza, nos puede apetecer más que un plato de carne guisada, y no vamos a hablar del pescado… puag.
Volviendo a las bandejas solo os contaré que cuando entran por la puerta de la Unidad ya las olemos, aunque esté la puerta de la habitación cerrada y en consecuencia si estás con quimio lo siguiente son las arcadas y los vómitos.
Quizás penséis que estoy exagerando, o que soy un bicho raro, pero os puedo asegurar que a la mayoría de los chavales nos pasa esto. Cuando hay ingresos de algún chico nuevo (que al principio si se come) y te toca en la misma habitación, vas jodido. Porque a ver cómo le dices al colega que se vaya a comer a la punta del Serantes. Mascarilla y a aguantar y piensas ¡ya te tocará a ti!
A todo esto tienes que aguantar a tus padres, todo el p… día: ¿qué quieres para comer, que quieres para merendar, qué quieres para cenar…? A las enfermeras y auxiliares (guapas, más que guapas): ¿qué has comido hoy? ¿qué has cenado?... A las doctoras (también guapas, más que guapas, aunque un pelín menos) ¿qué tal ha comido Alejandro? ¡Hay que comer!
Pues eso, que comer y comida son dos palabras que en la zona de oncología no hacen más que tocarte los cojones.
Y desde aquí le mando una sugerencia al gerente, ya que tan preocupado está por los presupuestos del hospital, que en vez de mandarnos todos los días la hojita para que elijamos entre los mismos menús, pues que pregunte quien quiere comer hoy y quién no. Se ahorrara unos cuantos menús. Ya sé que igual no supone mucho, pero poquito a poquito y echándolo a una hucha quizás los niños que entren dentro de unos años en la planta se puedan lavar con agua caliente. ¡QUE MENOS JODER!
Y como veo que el tema "PADRES E HIJOS" os gusta...