Hoy ha sido un día completo. No he salido de casa pero me lo he pasado bien.
Por la mañana me he levantado pronto, después de una noche como todas las últimas, casi sin pegar ojo y despertándome de vez en cuando. Cuando me he cansado de despertarme y dormirme, me he levantado. A media mañana he llamado a Ángel y le preguntado si podía venir con el pirograbador. Ya sabéis que me está enseñando.
Es un poco difícil. La primera sensación cuando coges el aparato es extraña. Yo estoy acostumbrado al lápiz para dibujar y esto no tiene nada que ver. Primero el calor que sientes en tu mano y luego la sensación de que no puedes hacer todo el trazo seguido. Claro, esto me pasa porque todavía no le he cogido el tranquillo. Las líneas rectas todavía se hacen bien, pero a la hora de hacer las curvas la cosa se complica y no me sale ni una medio bien. Aun así pongo todo el interés. Cuando dibujas a lápiz, el papel está quieto, no hace falta moverlo, es la mano la que busca el recorrido en el papel. Pirograbando no. Hay que ir moviendo la madera (y me imagino que con el papel igual) para que la punta se desplace hacia donde tú quieres. Esto me cuesta un poco hacerlo y muy a menudo se me olvida.
Ángel tiene un montón de paciencia y cada momento se le oye: - ¡PARA! Yo paro, él me corrige, yo sigo y al momento - ¡PARA! Corrige… y así un montón de veces ¡PARA! ¡PARA! ¡PARA! Corrigiendo y explicando mientras me cuanta cosas. Enseña genial. Bueno, poco a poco. Ya veremos qué es lo que sale. Gracias Ángel.
Por la tarde, después de una siestita ha venido Jon Keltza a casa, ya sabéis, mi sicólogo. Ha estado un buen rato con nosotros. Hoy ha tocado terapia de familia. Que si tú, que si yo, que si vosotros… pero me da que aquí hay mucho bacalao… Bueno, que nos ha dado unas propuestas y tenemos que intentar cumplirlas. Yo me tengo que dormir antes y mi padre se tiene que ir antes a la cama. Así que si hoy la entrada entra más tarde de las dos de la mañana, mi padre no ha cumplido. Ja, Ja,ja.
Después he estado dando clase de piano con mi profesora Olga. ¡Más maja! Hemos estado un buen ratito ensayando. La verdad es que tengo que practicar un poco más, pero a veces la puñetera pierna no me permite estar mucho tiempo sentado sobre el taburete. Y así se me ha pasado la tarde.
Lo dicho, un día completo. Ahora toca la ducha, la cena y leer un poco en la cama. ¡UN POCO!
La única, la inconfundible, la más guapa entre la guapas: LULÚ.
PRIMERO: Que conste que yo no tengo ni idea de la movida que se traen Lulú y Manu… y no sé si alguien más. Creo que puedo imaginarme por donde van los tiros pero por si acaso me aparto, no vaya a ser que acabe “salpicado”. De todas formas sois vosotros los que tenéis que explicarlo. Aunque me da que esto todavía va a durar algunos días más.
SEGUNDO*: Respecto a lo de la quedada, no sé si se va a poder hacer este sábado porque la intención era hacerla al aire libre en la zona de Arkarlanda y en caso de hiciera malo hacerla en el txoko de Moncayo, pero hoy me acaban de decir que el txoko no está disponible (está ocupado) y el pronóstico del tiempo para el sábado no es nada bueno, dan agua. Con lo cual, tras un largo debate en casa hemos pensado que quizás era mejor dejarlo para dentro de un par de fines de semana. Espero que “el hombre del tiempo” o quien sea acierte, porque como el sábado haga un día cojonudo… Bueno, que tengo un mosqueo…
TERCERO: Posterior al segundo y antecesor del cuarto.
CUARTO: Os dejo esta foto. A ver cuántos acertáis, aunque me da la sensación que esta vez el reto está bastante más difícil. Tío Paco, no hagas apuestas fisionómicas y si las haces por lo menos hazla de algo de lo que puedas salir airoso. Por ejemplo, apostarse “un huevo” da una seguridad en la apuesta. Si ganas quedas como Dios y si pierdes siempre te queda la posibilidad de hacer esa noche la tortilla con uno menos. Pero siempre te da la seguridad de quedar con tu físico intacto.
QUINTO: Dice el refrán que no lo hay malo.
SEXO: ¿? Lo he buscado en Google y no viene nada.
SEPTIMO: El de caballería.
OCTAVO: Alien, no ha habido otro pasajero mejor en toda la historia.
NO VE, NO: “Afirmación negativa” en una conversación entre tres personas en la que por lo menos una es ciega.
DECIMO: ¿Alguien sabe algo del de Alkimista? Porque no se ha vuelto a comentar, y… en estos tiempos de crisis…
Hoy quiero hablar de los “otros” profesores de los que el día anterior no hablé. Los profesores del Instituto.
Ha habido tantos problemas durante este año, que uno no está muy seguro de por donde debería empezar, supongo que lo más lógico, sería hablaros de mi tutor y la falta de responsabilidad por su parte. Durante todo el año, mi tutor, que debería haber llamado para informarse sobre mi estado (ya sea de salud, de ánimo, de estudio… sobre todo), para informarnos de los progresos o problemas acontecidos a lo largo del año, para darnos ciertas pautas… en pocas palabras, para mantenernos y mantenerse informados sobre mis avances. Pues bien, mi tutor, durante todo el año, no se ha molestado en hacer NI UNA SOLA LLAMADA. Al principio de curso mi madre habló con él para presentarse y decirle que contase con ella para lo que hiciese falta, como había hecho los años anteriores. En esa llamada quedó todo. Durante todo el curso, mi tutor no ha dado señales de vida. No se ha molestado en llamarnos para preguntarnos qué tal andaba o para decirnos que los trabajos no le llegaban. Nosotros, como es lógico, opinamos que las cosas iban bien, que eran las pautas que nos daban los profesores particulares y por las que nosotros nos guiábamos.
No me parece nada responsable, que un tutor, con un alumno en mi estado, se despreocupe totalmente de informar de que algo está ocurriendo y que ese alumno no iba a poder pasar de curso con lo que ellos estaban viendo (que por otro lado era totalmente erróneo, ya que yo tenía todo el trabajo hecho). El tutor ha pasado de mi totalmente. Para él no he existido durante todo el año.
Hay una profesora, la de Lengua, a la que se le tiene que hacer una especial mención, ya que se podría decir que suspendía por el simple hecho de que le apetecía. No es que fuese una profesora dura con las notas. No. es que suspendía sin más. Mis compañeros (de tres clases distintas) me contaban cosas como que no explicaba nada bien las clases, que respondía de malas maneras si se le preguntaba algo, que suspendía puntos de exámenes porque la estructura de una frase no estaba a su gusto…(no por la ortografía, que podría ser comprensible) En pocas palabras, que para aprobar su asignatura, había que hacer los exámenes perfectos. Mis compañeros han estado desquiciados con esta profesora.
Por otro lado, mis profesores particulares, recibieron ciertas pautas, que resultaron erróneas. Ellos, al final del curso, preguntaron a mis profesores (que a fin de cuentas eran los que iban a poner las notas finales), como iba mi trabajo, si había algo más que hacer, si eran necesarios hacer exámenes de cada lección, si tenía que hacer las globales de cada trimestre o si con el trabajo y el esfuerzo demostrado valía para pasar de curso. La respuesta fue, que con el trabajo hecho era suficiente, y que con el trabajo hecho podía pasar de curso sin problemas. Pero por algún motivo, esto no salió como se había dicho. Y claro, el día que llegaron las notas a mi casa, podéis imaginaros la sorpresa que me lleve. Después de imaginarme unas buenas notas, abro el sobre y me encuentro con nada más y nada menos que 6 suspensos inmerecidos.
Para empezar había un trabajo de Etika que yo había hecho y del que por suerte guardaba una copia perfecta, que no había llegado a manos de la profesora. Mas otros tres trabajos de Educación Física, que el profesor me había pedido en Euskera (y que yo había hecho en castellano para después traducir tranquilamente) y del que solo guardaba las copias en Castellano (que mis profesores llevaron para demostrar que yo lo había hecho y por suerte les valió para aprobarme).
Después estaba Fisika Kimika, de la que mi profesora particular tenía unas pautas buenísimas por parte de su criterio y por parte de lo informado por el profesor (lo que comentaba hace un momento de las exigencias para aprobar la asignatura que le habían dado los profesores). Según mi profesora particular, no tenía que preocuparme de Fisika Kimika, porque estaba aprobado con creces. Pues bien, en las notas finales, llegó un 3. Algo que nos sorprendió a ambos.
Con las clases de los idiomas (Lengua, Inglés y Euskera) ocurrió algo parecido. Las clases de Inglés, no tenían ningún problema (así que pasó lo mismo que con las Fisika Kimika, hubo algún problema entre lo exigido y la nota final, que también acabo en suspenso). Por otro lado, la Lengua y el Euskera eran las asignaturas que más se me resisten. Por lo que mi profesor se dedicó a ayudarme todo lo que pudo en ellas, y pidió a los profesores saber que exámenes iban a ser necesarios para aprobar la asignatura. De nuevo, las pautas exigidas, no coincidían con las notas recibidas.
En fin, que este año ha habido un desparrame y un descontrol increíble. De esto pienso dar constancia en el instituto, ya que en mi caso, todo llegó a solucionarse y pude pasar de curso a pesar de todo. Pero en casos futuros, esto no puede ser así. No puede haber tanta desorganización como ha habido este curso en el caso de que a otro chaval le tocase la misma situación que a mi.
Y después de todo este rollo deciros a todos que me gustaría que este fin de semana fuese cuando hiciésemos la famosa quedada, porque creo que mi madre ya estará medianamente recuperada y por mi parte creo que tampoco habrá problemas. Yo creo que sería mejor el sábado y si hiciese bueno lo ideal sería al aire libre y si no se buscaría un sitio cerrado. ¿Qué os parece?
La canción que os dejo no tiene mucho que ver con lo de hoy, pero como es una canción que me encanta y verdaderamente he conocido profesores y maestros maravillosos, va para ellos.
Hoy no he salido de casa. Por la tarde he visto que otra vez venia el cielo negro y he preferido quedarme en casa, que ya me tocó “correr” el domingo en Aixerrota con la tormenta. La que si ha salido ha sido mi madre, que un poco más recuperada de la última sesión se ha lanzado al ruedo. Sé que ha quedado con las chicas para tomar algo y celebrar su cumpleaños, que por cierto, ¡vaya horas de llegar a casa para encontrarse regular, pero no importa, se lo merece y seguro que le ha sentado bien. En esta casa últimamente hace mucho… calor. De todo tipo.
Yo mientras tanto me he pasado la tarde escribiendo mi carta a los profesores que pienso mandar al Instituto y dibujando un poco. Hoy a mi me ha venido bien un poco de tranquilidad y al fin al cabo he hecho lo que más me gusta.
Ahora me está diciendo mi madre, que hace un rato ha leído vuestros comentarios, que de parte suya os de las gracias a todos. En estos momentos dice que no trae muchas ganas de ponerse al teclado y contestaros, pero que lo hará. Se ve que ha gastado la poquita energía que llevaba y ahora necesita recargar la pila.
Y siguiendo con el juego que proponía Manu, os dejo estas dos fotos con cuatro personajes y haber si sois capaces de adivinar alguno. Aviso: Juan Lanas no es ninguno de ellos. No os empeñéis.
Lulú, no me destripes las fotos, que sé que tú ya conoces a uno. Por cierto, dale las gracias a Unai por su regalo y dile que controle hoy los nervios.
Os dejo también este video que me han mandado (gracias, anónimo), me parece precioso y además me veo un poco reflejado en ese osito que huye y lucha a la vez por su supervivencia, y donde el puma bien podría ser esa cantidad de gente sin escrúpulos que se dedican a tocar las narices. Y aquí puedo meter profesores (tan de moda en estos momentos), gerentes, personajillos aspanovianos, “tasadores” de minusvalías y algún que otro gilipollas de turno, que siempre los hay.
Me dicen que nací un 30 de abril a las 12:45, o sea a la una menos cuarto. Pues bien, en ese mismo momento, justo en ese, pasó algo muy especial: yo fui hijo y mi madre fue madre. Y como diría Mafalda, “los dos nos graduamos el mismo día”. (Esta es una frase que compartimos, porque nos gusta a los dos.)
Gracias a mi, hoy puedo decir que es el cumpleaños de mi madre. Si no, sería el cumpleaños de Pilar, de la hija de Pepa y Pedro (mis abuelos), de la señora del segundo… Pero no, gracias a mi, hoy es el cumpleaños de MI MADRE. ¿Queda claro?
¡¡¡Zorionak ama!!!
¿Qué puedo contaros de mi madre que no sepáis ya? Ya la he definido en otras entradas, pero hoy no quiero hablaros ni lo mandona que es, ni de lo que puede llegar a protestar, ni de la mala leche que dice Lulu que puede llegar a tener… No, no. Hoy quiero hablaros, de cómo es ella realmente.
Cuando yo era pequeño, dicen, que siempre estaba pendiente de mi. Me llevaba al colegio, me iba a recoger, me llevaba al parque y allí no me quitaba ojo. Una anécdota que siempre le he oído contar y que me recordó recientemente, es una que tuve en el parque de Aldapas una tarde en la que en una fracción de segundo desaparecí. Uno de los mayores temores en la infancia de mi madre siempre fue perderse, así que os podéis imaginar el rato que inconscientemente la hice pasar. Si a todo esto añadimos que yo era y sigo siendo la persona más despistada del mundo, podréis haceros una idea del “zambombazo” que en ese segundo le dio a mi madre la “patata”. La historia fue así: Un día normal de parque, yo jugando a mi bola (solo) con mi imaginación, (que vete tú a saber que me estaría imaginando) el caso es que en un momento dado me decido a ir de caza de bichos, y como en el cemento escasean, pues se ve que decidí meterte donde había tierra, o sea detrás de un seto. Esta decisión debió llevarme el mismo tiempo que a mi madre girar la cabeza. Visto y no visto. El niño había desaparecido. En ese momento y para animar más la cosa empiezan a caer cuatro gotas. El parque que se empieza a vaciar. Mi madre que no me ve. Las cuatro gotas que empiezan a ser veinticuatro, cuarentaiocho, noventa y seis… los bichos se van, aparecen los caracoles, mi interés se centra en ellos, lo que empezó como un “sirimiri” se convierte en un chaparrón de aupa, mi madre sigue sin verme, en el parque no queda un alma, yo sigo con mis caracoles, mi madre al borde de un ataque de histeria, El chaparrón se convierte en “La Tormenta Perfecta”, mi madre gritando “¡Alejandro, Alejandro!”, yo a mi rollo con los caracoles... Y en esto, que mi madre, pasa al lado del matorral, donde estoy agazapado, totalmente absorto en mi búsqueda y abstraído del resto del mundo, y se abalanza sobre mi. No sé si me dio dos hostias, pero yo a ella le di un alegrón de tres pares de cojones.
¿A qué venía todo esto? ¡A sí! A que ella siempre estaba pendiente de mi.
Y así sigue siendo. Durante mi enfermedad, ella siempre ha estado ahí. Mañanas, tardes y sobre todo noches. La de noches que hemos pasado juntos y ella siempre con el ojo puesto. Siempre pendiente.
Bueno, pues a lo dicho, que es una “vieja cojonuda”, que cuando yo la llamo pesada en realidad es una madre pendiente, protectora. Cuando la llamo mandona es en realidad organizada y preocupada por ayudarme. Cuando la llamo “chapas” es porque en realidad siempre ha estado pendiente de mis estudios, de mis deberes… y de mi.
¡Ay, ama! Si no fuera por las verduras, serias una madre PERFECTA.
Ahora lo que quiero es que te recuperes pronto de lo que estás pasando para poder ir a celebrarlo. ¡¡ Venga!!
Hoy voy a hablar de mis profesores de Asistencia Pedagógica, o sea, los que me han dado las clases en casa: Edortza, Raul e Iker. Me habría gustado haber escrito esta entrada mucho antes, pero no me había atrevido, por no ponerlos en algún posible compromiso.
A mis profesores les tengo que dar las gracias por todo el trabajo, el esfuerzo y el empeño que pusieron en mi durante todo el curso. Se han preocupado por mí, no solo en el tema de cómo ayudarme a superar las clases y los exámenes, sino que en cada clase, cada poco tiempo me preguntaban si me veía con fuerzas para seguir o si quería parar un ratito a descansar. Se preocupaban de si me dolía algo, de mi estado de ánimo o de salud o de si tenía que tomar alguna medicación. Si hay alguien a quien deba dar las gracias de que haya conseguido pasar a Bachillerato, es a ellos.
Son muchas las clases a lo largo del año que no hemos podido dar por los motivos que todos os podéis imaginar, consultas al hospital, ingresos, fiebres altas… pero todas las que he podido dar las he dado, incluso muchas de ellas sin estar en condiciones. Gracias a su ayuda y a su atención, como ya he dicho, he dado todo lo que podía.
Estuvieron durante un tiempo sonsacándome información, como quien se ocupa de estrechar una relación con un alumno, interesándose por las cosas que me gustaban o me interesaban. Entre ellos, me sacaron que géneros de libro me gustaban y si estaba interesado en alguno. Yo le dije a Edortza, que estaba interesado en una escritora llamada Stephenie Meyer, que había escrito una saga que yo había leído, pero que no tenia, sino que me la habían prestado, libro por libro (puede que a alguno os suene el titulo del primer libro: “Crepúsculo”, por la reciente película que se ha estrenado, basada en él). El caso es que una amiga que trabaja en el hospital,(mi secretaria preferida), me regaló el primero (“Crepúsculo”) y que yo tenía intención de comprarme los demás. También le dije que había escrito un último libro llamado “The Host” y que me lo tenía pensado pedir por mi cumpleaños.
La clase con la fecha mas próxima a mí cumple que tuvimos, me regalaron este último libro (“The Host”), dedicado por ellos tres. Imaginaros la ilusión que me hizo, no solo el hecho de tener un regalo por mi cumple, sino por ser un regalo “SUYO”. Hay pocos profesores (que los hay, pero se pueden contar con los dedos de una mano) que me hayan hecho un regalo, ya sea por mi cumpleaños o cuando sea.
Yo, como todos los años, hice un regalo al final de curso a mis profesores. Unos relojes, para simbolizar el tiempo que estuvimos juntos. De todas formas, creo que yo les debo ese regalo como agradecimiento por ayudarme a superar el año, por aguantarme y por lo bien que se habían portado conmigo. Pero ellos no me deben nada a mí, por lo tanto, esto me mostró, sin lugar a dudas, que el aprecio que nos teníamos mutuamente iba mas allá de lo normal.
Tengo que hacer especial mención a Edortza, ya que con ella ha sido con quien he estrechado la relación más solida y fuerte. Ha tanto llego nuestra amistad, que a final de curso ella, me hizo un regalo especial y adicional. Un regalo únicamente suyo. El segundo volumen de la saga de “Crepúsculo”: “Luna Nueva”. No se me ocurre nada más original que decir que “muchísimas gracias y que os quiero mucho a todos, pero tú te llevas la palma”.
El último día de clase, les di a todos los profesores la dirección del Blog y les enseñé a comentar y usar el Blog, así que puede que se animen y hoy (o algún día de estos) se nos presente alguno, y quien sabe, igual alguno se une a nuestra pequeña comunidad (hasta se podrían unir a la quedada. Si hay que celebrar mis aprobados quien mejor que ellos para homenajearlos).
¡Gracias! ¡ A todos vosotros!
Una última aclaración. Principalmente estoy hablando de mis tres profesores principales (Edortza de Fisika-Kimika, Raul de Lengua, Euskera e Ingles y Iker de Historia), pero hay y ha habido más personas a las que les debo dar las gracias igualmente, aunque nuestra relación no haya sido tan estrecha. Por ejemplo Aitor, el coordinador, al que no he visto más que un par de veces, pero que ha luchado por mí tanto como Edortza, Raul o Iker. Aitor, si por algún casual estás viendo esto, gracias a ti también. Por último, esta Oihana, que fue mi primera profesora de Historia, pero tuvo que irse (y en su lugar vino Iker). También ella se preocupaba mucho por mí, pero como dije, con ella no tuve tanto tiempo de conocerla como con los demás profesores. Aun así, le quiero dar las gracias igualmente, ya que ella también hizo mucho por mí.
Respecto a la salida, mi madre tiene muchas ganas de salir para una quedada. En cuanto se encuentre un poco mejor, ya que esta noche ha tenido algún problemilla con las tripas. Son cosas pasajeras, hoy se encuentra cansada, mañana le da un poco de fiebre, pasado con las tripas… Pero como ya no le van a dar más quimio, la cosa solo va a ir a mejor, aunque tenga que aguantar unos pocos días más. Posiblemente esté durante unos días algo fastidiadilla con los efectos secundarios, producidos por la quimio, pero estos solo irán a mejor. Poco a poco. Así que en una o dos semanas, podremos hacer una quedada decente (mi madre tiene mucha ilusión por ir a Arkarlanda a pasar el día). O puede que incluso “La Gran Quedada”, ya sabéis, la comida prevista, ya, con mi madre incluida en la lista de invitados, y ya de paso celebramos mi paso al Bachillerato, la recuperación de mi madre y todo lo que se nos ponga por delante que queramos celebrar.
Toma, toma, toma. Al final todo ha salido de perlas. Me acaban de anunciar por teléfono que paso a Bachiller, así que os podéis imaginar lo contento que estoy. Por fin la ESO se va a hacer puñetas a una esquina, que lo único que ha hecho ha sido frenarme como artista (y como todo, que anda que no ha durado la “condená”). Pero bueno, de mi curso ya contaré otro día.
Respecto a la fiebre de mi madre, de momento no ha dado más preocupaciones ni sustos. Ha pasado una buena noche y el día... pues como todos, protestón, pero nada anormal, así que no hay de qué preocuparse. Ya veremos cómo transcurre el resto del día.
Lo de cuidar a mi madre, no es ningún trabajo. Es algo que se hace sin querer, el llamado amor materno (bueno, ese sería el amor que siente una madre hacia su hijo, pero es que no sé cómo llamar al equivalente contrario). No sé si lo sabéis, pero aparte de darle la murga constantemente con mis experiencias en fiebres, quimios, situaciones difíciles… etc. Todas las noches me toca hacer de ATS con ella. Vamos, que me toca ponerle una inyección. La famosa “G” para motivar a la médula.
Le he dicho a mi madre para ver una peli mientras comemos: La de la isla de Nim, que nos recomendó Lulú. No sé si le apetecerá, de todas formas Lulú nos la recomendó porque posiblemente le gustaría a mi madre. Bueno yo la pienso ver y a ver si mi madre tiene ganas. Lo que quiero es que esté un poco entretenida.
A ver si pronto levanta ese ánimo y sale a dar una vuelta conmigo (o con quien quiera). Después le va a pasar como a mí, que aprovecho cada día para salir a dar una vueltita por ahí a leer o a charlar mientras tomamos algo. Hoy mis intenciones iban un poco como las de ayer, tirar por Aixerrota a dar un paseo mientras leo, dibujo o charlo con mi padre (o con quien se quiera apuntar). Pero no va a poder ser, porque mi padre tiene que ir a un funeral (no, el de Michael Jackson no, que ya sé que ha muerto ayer), así que el plan, tendrá que ser para mañana.
Ángel, respecto al pirograbado, no sé si hoy podré dibujar en la calle. Pero yo diría que para mañana o pasado ya estará (dependiendo de cómo salgan los planes).
Por cierto Tío Paco ¿Y la decisión del regalo? ¿Me tenéis que decir si queréis un dibujo para cada uno o si queréis un dibujo para los dos? ¿Y la idea también tenéis que dármela? (Por supuesto, este regalo tendría que ir detrás del de mi padre, pero como no os deis prisa, tendrá que ir también detrás del de mi madre, que también anda cerca de estas fechas). Respecto a lo de los libros, como te dije, no te comas el coco. Si no los tienen, pues no pasa nada, ya sabes que tengo a mi amigo el librero que le encanta que le haga pedidos. Así que tu, con tranquilidad, que además, con los pocos viajes que haces a Madrid, anda que no tengo tiempo de pensar títulos nuevos y de acabar los viejos.
Por la tarde:
Efectivamente, mi madre y yo nos hemos puesto a ver la peli esta tarde. A los diez minutos me he quedado frito y cuando mi padre ha llegado a casa la ha recogido y se ha llevado al videoclub. Total, que la que la ha visto a sido mi madre y yo me he quedado a dos velas. En esta casa no se pueden hacer planes ni para ver una película. Y encima le ha metido un jaque a mi reserva de “aperitivos” que ya te digo, se me terminó el amor “hijerno”. Ciertas cosas son intocables. Sí, el cariño es mucho entre ella y yo pero las gominolas y las apetinas son sagradas.
PD. Por cierto Lulú, que guapa la canción de Michel Jackson que nos has puesto. “Hay un lugar en tu corazón, y yo sé que es amor… hazlo mejor, por ti y por mí”.
En honor a ti y a todos vosotros, hoy os dejo esta canción que también me encanta, cantada por algunos de los más grandes monstruos de la música.
“Vosotros sois los que hacéis cada día un poco más brillante”. Al menos en este blog. GRACIAS.